El actor y director aclaró cuál fue su rol en La muerte de un comediante, una de las producciones de Orsai Audiovisuales mencionadas en la denuncia por presuntas irregularidades financieras. Aseguró que no participó de la recaudación ni de la administración de los fondos.
Diego Peretti se pronunció públicamente después de que Hernán Casciari fuera denunciado penalmente por presuntas irregularidades en el manejo de fondos de producciones audiovisuales de Orsai. A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el actor buscó precisar cuál fue su responsabilidad en La muerte de un comediante, película que dirigió y protagonizó.
En su descargo, Peretti explicó que su participación estuvo vinculada exclusivamente con el trabajo artístico y que no intervino en las condiciones económicas ofrecidas a quienes aportaron dinero para financiar el proyecto.
Peretti aclaró su contrato con Orsai
Según explicó el actor, Casciari le propuso realizar la película mediante el sistema de financiamiento colectivo que la productora ya había utilizado en otros proyectos. Bajo esa modalidad, las personas que aportaban dinero se incorporaban como socios productores.
Peretti detalló que él y el codirector, Javier Beltramino, firmaron contratos por honorarios fijos para realizar tareas artísticas concretas. También señaló que ninguno de los dos participó en la elaboración de las condiciones ofrecidas a los inversores.
El actor estuvo a cargo de la dirección y del papel protagónico, además de trabajar en el guion. Según su publicación, esas tareas fueron realizadas ad honorem.
Qué dijo sobre el dinero de los inversores
Uno de los puntos centrales de su mensaje fue la aclaración de que no tuvo intervención en la recaudación, la administración de los aportes ni la gestión financiera de la película.
Peretti también expresó su agradecimiento hacia las personas que confiaron en el proyecto y destacó el trabajo realizado por el equipo artístico y técnico para concretar la producción.
Su pronunciamiento se conoció después de que trascendiera una denuncia penal presentada por 18 inversores contra Casciari y Orsai Audiovisuales por presuntas irregularidades vinculadas con distintas producciones.
La respuesta de Casciari ante las acusaciones
Casciari, por su parte, rechazó las acusaciones de estafa y fraude. El escritor reconoció errores en la gestión y en la comunicación con los aportantes, pero sostuvo que nunca existió una intención de engañar a quienes participaron de los proyectos.
La denuncia plantea cuestionamientos sobre las rendiciones económicas, la información brindada a los inversores y el destino de los fondos. Esos señalamientos deberán ser analizados en el ámbito judicial y no equivalen a una condena.
Por el momento, la causa mantiene el carácter de una investigación por presuntas irregularidades. El descargo de Peretti apunta a diferenciar su trabajo artístico de las decisiones financieras que están bajo cuestionamiento.


