Las nuevas herramientas capaces de generar texto, imágenes, audio y video aceleran la transformación de diferentes actividades.
La inteligencia artificial continúa incorporándose a herramientas utilizadas diariamente por millones de personas. Los sistemas actuales pueden generar textos, crear imágenes, resumir documentos, producir videos y asistir en diferentes tareas profesionales.
El avance tecnológico también genera nuevos debates sobre privacidad, derechos de autor, empleo y seguridad. Las empresas tecnológicas compiten por desarrollar modelos cada vez más capaces, mientras gobiernos y organismos internacionales analizan nuevas reglas para su utilización.
La expansión de estas herramientas hace que la inteligencia artificial deje de ser una tecnología experimental para convertirse progresivamente en una herramienta de uso cotidiano.


