La Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA) atraviesa una fuerte crisis institucional. La Inspección General de Justicia (IGJ) hizo lugar a una denuncia presentada por Marcelo Polino y declaró irregular e ineficaz la asamblea ordinaria realizada el pasado 30 de julio, en una resolución que obliga a la entidad presidida por Luis Ventura a regularizar su funcionamiento.
La decisión quedó plasmada en la resolución 862/2026 y representa un duro revés para la conducción de APTRA. Entre otras medidas, el organismo dispuso la designación de un veedor para supervisar el proceso de normalización institucional y controlar que se cumplan las exigencias establecidas.
El conflicto se originó a partir del reclamo de Polino, quien cuestionó que los socios no hubieran tenido acceso en tiempo y forma a la documentación y los balances que debían estar disponibles antes de la asamblea.
Qué resolvió la Inspección General de Justicia
La resolución de la IGJ establece una serie de obligaciones para APTRA. Una de las principales es realizar un nuevo empadronamiento de sus socios, que deberá completarse en un plazo de 15 días hábiles.
Además, la entidad tendrá que convocar a una nueva asamblea dentro de los 30 días hábiles posteriores a la finalización del padrón definitivo, con la documentación contable disponible para todos los asociados.
El organismo también exigió la regularización de los libros institucionales y la presentación de los estados contables pendientes desde 2018.
Otro de los puntos que deberá aclarar APTRA es la relación y la titularidad patrimonial y bancaria entre la entidad actual y otra asociación registrada con una denominación similar.
La IGJ advirtió que el incumplimiento de las medidas o la obstrucción de las tareas del veedor podría habilitar un pedido de intervención administrativa ante el Ministerio de Justicia.
Marcelo Polino y Luis Ventura, enfrentados
La denuncia de Polino profundizó las diferencias que ya existían dentro de la asociación. El periodista había explicado públicamente que su reclamo no tenía como objetivo desplazar a Ventura ni disputar la presidencia de APTRA, sino acceder a la documentación institucional antes de la asamblea, tal como establece el estatuto.
Por su parte, Ventura cuestionó la actitud de su colega y defendió la gestión de la comisión directiva. En declaraciones televisivas, sostuvo que la entidad está dispuesta a presentar la documentación requerida y atribuyó parte de las dificultades administrativas a los problemas que atravesó APTRA durante los años de pandemia y los cambios de personal.
El presidente de la asociación también manifestó su malestar por la denuncia y por el impacto que generó en el funcionamiento de la institución.
¿Qué puede pasar ahora con APTRA?
La resolución abre un escenario de incertidumbre para la entidad que organiza los premios Martín Fierro. La conducción deberá cumplir con los plazos establecidos, ordenar su documentación y garantizar que los socios puedan acceder a la información antes de la próxima asamblea.
La designación de un veedor agrega un nuevo capítulo a una disputa que dejó de ser solamente una interna entre periodistas y pasó al terreno institucional y administrativo.
Por ahora, Luis Ventura continúa al frente de APTRA, pero la entidad quedó bajo supervisión de la IGJ y deberá responder a los requerimientos del organismo para evitar consecuencias mayores.
El conflicto entre Polino y Ventura, que comenzó con un reclamo por la transparencia de la documentación, terminó convirtiéndose en uno de los escándalos más importantes de la historia reciente de la asociación.


