Fito Páez fue protagonista de una noche diferente en Otro Día Perdido, el programa de Mario Pergolini. Durante más de una hora, el músico rosarino combinó canciones, recuerdos y reflexiones sobre su vida y sobre la música argentina, con el piano como gran protagonista.
La visita tuvo clima de encuentro entre dos viejos conocidos. Páez repasó distintas etapas de su carrera y se animó a interpretar varios de sus clásicos, además de versiones de canciones de otros grandes artistas.
El recorrido musical incluyó “Al lado del camino”, “Tráfico por Katmandú”, “Giros” y una particular versión de “Desarma y sangra”, de Charly García. También hubo lugar para el tango y para canciones vinculadas a distintas tradiciones de la música argentina.
Un homenaje a Charly y Spinetta
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Pergolini llevó la charla hacia Charly García y Luis Alberto Spinetta, dos figuras fundamentales en la formación artística de Páez.
El músico habló del enorme peso que tiene esa herencia y recordó especialmente a Spinetta, a quien definió como alguien a quien extraña profundamente. También planteó la responsabilidad que siente por lo recibido de aquellos artistas y remarcó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan la historia y el repertorio de la música argentina.
La insólita historia de los siete dientes
Entre las confesiones de la noche también apareció una historia desconocida para muchos. Páez contó que, cuando tenía 18 años, llegó a sacarse siete dientes para evitar hacer el servicio militar obligatorio y poder continuar con su carrera musical.
El músico relató que había sido convocado a las revisiones antes de la Guerra de Malvinas y que buscó la manera de quedar exceptuado. La anécdota provocó sorpresa y risas en el estudio.
Música, nuevos proyectos y una definición sobre su futuro
Páez también habló de lo que viene. Contó que tiene entre sus planes estudiar dirección orquestal, además de trabajar en una nueva película y en un disco.
El músico explicó que la música sigue siendo un universo inagotable para él y que su interés por las orquestas lo llevó a pensar en nuevos desafíos fuera del formato tradicional de sus presentaciones.
La noche terminó con Páez nuevamente frente al piano y con “Shine”, tema que da nombre a su último álbum, como cierre de una entrevista que terminó teniendo mucho de recital, homenaje y charla entre amigos.


