El Senado convirtió en ley la reforma del régimen de Zona Fría, una medida que modifica de manera significativa el esquema de subsidios al gas y dejará sin el descuento automático a millones de usuarios de distintas regiones del país.
La iniciativa fue aprobada por 38 votos a favor y 8 en contra y establece que el beneficio general quedará concentrado en la Patagonia, Malargüe y la Puna. También contempla mecanismos de asistencia para determinados hogares que acrediten una situación de vulnerabilidad.
La reforma tendrá un impacto particularmente importante en la provincia de Buenos Aires. De los 95 municipios bonaerenses que estaban incluidos en la ampliación del régimen, Patagones conservará el beneficio por su pertenencia a la región patagónica, mientras que otros 94 distritos dejarán de contar con el descuento automático.
Entre las localidades alcanzadas por el cambio se encuentran Carlos Casares, Trenque Lauquen, Pehuajó, 9 de Julio, Chivilcoy, Junín, Lincoln, Bragado, Pergamino, Tandil, Bahía Blanca, Necochea y Mar del Plata, entre otras.
Además de modificar quiénes acceden al beneficio, la nueva normativa cambia la forma de calcular el descuento. Hasta ahora, la bonificación podía representar entre el 30% y el 50% de la factura, según la región. Con el nuevo esquema, el subsidio se aplicará sobre el componente correspondiente al precio del gas y no sobre la totalidad de la boleta.
Los usuarios de las zonas que quedan fuera del beneficio automático podrán acceder a un esquema focalizado si cumplen determinados requisitos socioeconómicos. Entre los grupos contemplados aparecen hogares registrados en el ReNaBaP, veteranos de Malvinas y familias con integrantes que poseen Certificado Único de Discapacidad, además de quienes acrediten ingresos dentro del límite establecido.
El Gobierno sostiene que la modificación permitirá reducir el costo fiscal del sistema de subsidios. Según las estimaciones oficiales difundidas durante el debate, el ahorro proyectado ronda los $272.000 millones.
Para millones de hogares, sin embargo, el cambio tendrá una consecuencia concreta: la próxima etapa del régimen de gas ya no tendrá el mismo descuento que estaba vigente desde la ampliación de 2021.
La discusión ahora se trasladará a las facturas y al impacto que la modificación tendrá sobre los usuarios de cada localidad.


