Un vuelo de Flydubai que viajaba desde Dubái hacia Tel Aviv tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita después de un violento incidente dentro de la cabina de mando que involucró a los dos pilotos.
El Boeing 737 MAX 8, identificado como FZ1073, transportaba a 174 pasajeros y se encontraba en ruta hacia Israel cuando la aeronave realizó un brusco descenso y emitió señales de emergencia. Finalmente, fue desviada y aterrizó en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita, sin que se registraran víctimas entre los pasajeros.
Según los testimonios difundidos tras el aterrizaje, uno de los pilotos habría atacado con un arma blanca a su compañero e intentado tomar el control del avión. Varios pasajeros habrían intervenido para reducirlo y permitir que otro integrante de la tripulación recuperara el control de la aeronave.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, calificó el episodio como un “intento de atentado yihadista”, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que el piloto habría intentado estrellar el avión. Estas afirmaciones forman parte de la versión de las autoridades israelíes y todavía son materia de investigación.
La compañía Flydubai confirmó que se produjo un “incidente” durante el vuelo y aseguró que el avión aterrizó de manera segura y que todos los pasajeros se encuentran a salvo.
El hecho provocó además una fuerte reacción de seguridad en la región: Israel llegó a desplegar aviones de combate ante la situación y las autoridades trabajan para determinar exactamente qué ocurrió dentro de la cabina.


